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Nuestra historia

Noviembre de 2014 en la ciudad de Chicago. Los termómetros hablan de temperaturas gélidas y el paisaje que se divisa desde los amplios ventanales, confirma ese diagnóstico con un escenario de nieve y viento norte. Sin embargo, en el interior del amplio estudio de danza de la Northeastern Illinois University impera el calor, el fuego que impone el temperamento de la danza española en las clases de Paloma Gómez. La gran bailarina ex-componente del Ballet Nacional de España, posteriormente, primera bailarina de algunas de las más importantes Compañías de Danza Española y, en la actualidad, solista de acreditado prestigio internacional; imparte una clase a un grupo de miembros de la comunidad en el área de Skokie. Paloma Gómez ha viajado a Chicago para actuar con el espectáculo “Rotas” y con el encargo de montar una coreografía para el Ensemble Español – Spanish Dance Theater, posiblemente la Compañía de Danza Española más importante de los Estados Unidos, pero, aprovechando su presencia allí, ha accedido, (suele hacerlo allá donde se lo piden) a dar unas clases para personas no profesionales pero sí apasionadas de la danza española más allá de su nivel de preparación y conocimientos, porque, a diferencia de otros artistas de élite, esto último no es un problema para Paloma Gómez, sin embargo, lo primero, la pasión, sí es un requisito imprescindible para disfrutar de una de sus clases, porque ella es pura pasión por el arte en el que se ha ejercitado desde que tenía tres años en todas sus disciplinas (flamenco, clásico español y escuela bolera) primero con sus padres, bailarines ambos y después con algunos de los más grandes maestros del panorama español, todo ello cimentado sobre una sólida base de formación en ballet clásico de más de diez años de intenso trabajo. Esa forma de trabajar intensa y apasionada a lo largo de sus cuarenta años de dedicación a la danza desde que se iniciase en ella con apenas tres, es la que le ha llevado ahora, a logros como bailar arropada en directo por la Orquesta Sinfónica de Chicago en los actos de celebración del ciento veinticinco aniversario de una de las orquestas más importantes del mundo, o ser elegida como representante de la danza española en la gala de homenaje a la gran bailarina Alicia Alonso, celebrada en el teatro de la Zarzuela de Madrid con la asistencia de la, entonces reina de España, su Majestad Doña Sofía.

Antes hemos mencionado la expresión “disfrutar de sus clases”, y resulta muy precisa porque eso es lo que destila la expresión de los rostros y los cuerpos de los asistentes a su clase en la fría mañana de Chicago.

En el aula está presente y contempla atentamente lo que sucede el marido de Paloma Gómez, Luis Lorente, guionista, escritor, director y productor con treinta años de trabajo en el mundo de la literatura, la televisión, el cine y el teatro. Además de su gusto por el arte y, a veces, determinados trabajos profesionales, cada uno desde su rol, hay otra afición común que ambos comparten, el gusto por el bienestar físico y los deportes. Y es desde esta afición común, desde la que, concluida la clase y mientras los alumnos se despiden de Paloma entre sonrisas y respiraciones agitadas por el esfuerzo, pero exultantes y agradecidos, Lorente, observándolos, piensa que tal vez resultaría fantástico crear una disciplina que, tomando como base de la acción física movimientos de la danza española, constituyese una nueva modalidad de fitness a ritmo de las músicas más festeras del flamenco. Media hora más tarde, mientras conducen hacia la Tuhy Avenue, de regreso hacia el Holiday Inn de Skokie, hotel donde están alojados, Luis Lorente le traslada la idea a Paloma Gómez. Es tal la complicidad entre ambos, que basta el intercambio de una mirada para saber que aquello no va a quedar en una simple charla de coche. Paloma no solo lo ve posible, sino que le parece fascinante la idea, un fitness español que combine determinadas rutinas propias del fitness con movimientos y ejercicios extraídos de la danza española, aprovechando su profundo conocimiento técnico de ésta en todas sus disciplinas.

A partir de ahí, comienza el camino hacia la confección de Olefit. Inicialmente Paloma Gómez trabaja en todo el contenido relativo al uso de las biomecánicas y métodos procedentes y vinculados a la danza española, hasta conformar el primer método de la nueva disciplina de fitness estructurada en cuatro niveles. Ahora necesita la revisión y aportación del trabajo realizado por una persona de nivel top en el mundo de la preparación física y el deporte. Como tantas veces sucede en la vida, parece que un destino trazado enhebrase los hilos de los acontecimientos, una serie de casualidades ponen en contacto a Luis Lorente con una estrella internacional del fitness que acepta, de manera entusiasta, unirse al proyecto y trabajar para perfeccionar el método y contenidos de esta nueva modalidad de entrenamiento, hablamos de John Vigdal, Campeón de Noruega de aerobic de competición y con diferentes títulos a nivel mundial. John ha dedicado toda su vida al deporte, la actividad física y se ha especializado en la gestión y dirección de centros deportivos. Con su incorporación al equipo, en la última fase del nacimiento de Olefit, ha aportado todos sus conocimientos y ha implementado una metodología específica de fitness, que permite estructurar el aprendizaje en distintos niveles.

A mediados de 2015 está terminado y registrado el programa, metodológico y pedagógico de Olefit y perfectamente definida su naturaleza: no es flamenco, ni danza española, ni tan siquiera danza, (todo el equipo creador del Olefit tiene un respeto reverencial por la danza española y por el flamenco, pues, como profesionales del medio, conocen la hondura, complejidad y profundidad de estas manifestaciones culturales y artísticas). Olefit es simplemente una nueva modalidad de entrenamiento, una innovadora disciplina de fitness cuyos ejercicios provienen, como se mencionó antes por una parte del conocimiento profundo de la biomecánica de los movimientos del flamenco y la danza española, y, por otro, de las rutinas y exigencias del fitness. Esta fusión se desenvuelve en músicas originales compuestas para su ejercicio por músicos de primer nivel, con ritmos básicamente de rumba y bulería que propician un estado emocional de alegría y disfrute. No obstante, conviene destacar que, como práctica de fitness, si ofrece un valor particular vinculado a su asociación con la danza española, Paloma Gómez y John, con la colaboración de Lorente desde su faceta de director, han introducido también, de manera sutil, inductores emocionales, a través de técnicas de interiorización y desinhibición, que hacen de Olefit, además de una práctica deportiva asequible, divertida y eficaz, una experiencia sensorial liberadora, una catarsis que lleva al practicante a liberarse de bloqueos y ansiedades para encontrarse con lo mejor de sí mismo mientras se divierte y pone su cuerpo en forma.